Última película vista y recomendable: MACH POINT
Chris Wilton (Jonathan Rhys-Meyers) es un tenista profesional irlandés retirado, que busca trabajo (y lo encuentra) como profesor de tenis para personas de la alta sociedad londinense. Este trabajo le lleva a conocer a Tom Hewett (Matthew Godde), un joven miembro de la clase alta, que al conocer su afición por la ópera le invita al palco familiar, en donde entrará en contacto con la élite londinense. La hermana de Tom, Chloe (Emily Mortimer), se enamora de Chris, le introduce en la empresa familiar y acabará casándose con él. El ascenso social de Chris le lleva a alcanzar casi todo aquello que puede desear, aunque se siente atraído por la novia de su cuñado, Nola (Scarlett Johansson), con la que mantendrá una relación.
El azar como motor de la existencia, el papel que debe de jugar la ética cuando ya no existe Dios, como Nietzsche defendió en su filosofía. Ya no hay pagador, las buenas acciones no van seguidas de recompensa ni las malas de castigo. Un crimen puede salir impune si el azar juega en su favor, del mismo modo que el protagonista de la película no tendrá que dar cuenta de sus actos.
Woody Allen da una nueva vuelta de tuerca a la reflexión filosófica que acompaña a todo su cine, en una película que es excelente en el más clásico sentido de la palabra. Una película donde los hombres ya no responden ante los dioses de sus actos, sino que se limitan a esperar a que la suerte les sea favorable.